Quien vive en el Baixo Miño conoce cada piedra de su orilla. Este plan es para el día en que tocan invitados — familia de Madrid, amigos de fuera — y hay que enseñar la raya entera: los dos lados del río en un solo día, con la base en la casa, del lado portugués.
Mañana: Santa Trega, el mirador de las dos orillas
Empezar por lo alto: el castro de Santa Trega (341 m, monumento desde 1931), con la foz del Miño a los pies y — esta es la gracia del plan — Portugal entero enfrente: Caminha, Moledo, el monte verde. Bajar a A Guarda para el pescado del puerto.
Mediodía: cruzar y cambiar de siglo
Cruzar a Portugal y subir a la fortaleza de Valença: baluartes del XVII, tiendas de toallas de toda la vida y Tui enfrente, ahora vista desde el otro lado. Los invitados siempre caen en lo mismo: «¿pero esto estaba aquí al lado?».
Tarde: Cerveira y el río manso
Bajar el río hasta Vila Nova de Cerveira — castillo, arte al aire libre, y si es sábado, el mercadillo que media Galicia ya conoce. Rematar en el parque del Castelinho junto al agua, o con un baño en la playa de Lenta.
Variantes
- Con niños — sustituir Valença por el Aquamuseu y el Castelinho.
- Día de ciudad — Vigo está a 40 minutos de la casa, para compras y marisco.
- Islas Cíes — desde Vigo, con autorización previa de la Xunta obligatoria en verano y Semana Santa: planéelo con antelación en los canales oficiales.
Preguntas frecuentes
¿Este plan no es para gallegos que ya conocen su tierra?
Es exactamente para eso: para cuando vienen amigos o familia de fuera y toca enseñar la raya entera — los dos lados, en un solo día, durmiendo en la base portuguesa.
¿Qué se ve desde Santa Trega que no se vea desde Portugal?
El espejo: desde el castro se ve Caminha, Moledo y el Miño entregándose al Atlántico del lado portugués. Y desde Moledo, al revés, Santa Trega es el telón de fondo. La gracia es hacer los dos miradores en el mismo día.
¿Merece la pena el Puente de la Amistad?
Es el atajo de la casa a Galicia: Goián–Vila Nova de Cerveira en un minuto de puente, 14 desde la puerta. La vuelta bonita del día termina ahí.



